Haciendo uso de su renombrada sabiduría y humor, el autor relata historias y expone principios a partir de los éxitos y fracasos propios en sus más de veinte años en el ministerio juvenil. Ofrece una colección de consejos prácticos en la esperanza de que las nuevas generaciones de ministros juveniles transiten una senda más llana y logren la longevidad ministerial en una cultura cristiana que muy a menudo simplemente los desgasta para desecharlos después. Estos son algunos de los temas cubiertos: Cómo lidiar con el desánimo; Cómo edificar relaciones personales efectivas con los estudiantes; Cómo resolver conflictos; Cómo ministrar a los padres y a las familias y Cómo ser pionero en el camino. |